16 Julio 2014
La Diputación de Toledo, presidida por Arturo García-Tizón, ha aprobado en Junta de Gobierno la renovación del acuerdo con Cáritas Diocesana, por el cual la institución provincial destina este año 100.000 euros a sufragar alimentos de primera necesidad y material de higiene desechable para bebés en el marco del programa que tiene la entidad religiosa para atender a familias necesitadas de la provincia, que el año pasado fueron 7.600.
Esta ayuda a Cáritas, que supone 20.000 euros más que el año anterior, es la mitad del dinero que destina Tizón este año para arreglar 23 parroquias de la provincia a través de un acuerdo de colaboración suscrito el pasado mes de junio con el Arzobispado de Toledo, mientras se niega a dar un euro para becas de comedor escolar.
Es decir, Tizón cubre con ese importe una quinta parte del presupuesto global de Cáritas de Toledo, estimado en 500.000 euros, como se indica en una nota de prensa de la Diputación de hace un año cuando anunció el mismo acuerdo pero en 2013.
Y si es para manuntención exclusivamente, como se señala en el convenio, supone que el Gobierno provincial colabora este año con 13 euros de media en la adquisición de alimentos de primera necesidad y pañales para cada una de las 7.600 familias sin recursos que atiende la entidad religiosa.
A la vez, el Gobierno de Tizón sufraga con 9.260 euros el arreglo de cada una de las 23 parroquias incluidas en el acuerdo con el Arzobispado. Esta cantidad es la media resultante entre el importe global destinado a este fin y el número de edificios religiosos beneficiarios.
Cuestión de sensibilidad
En la subvención destinada a Cáritas, el Gobierno de Tizón justifica la renovación del acuerdo con Cáritas debido a que la gravedad de la crisis económica está causando cada vez más situaciones de pobreza y exclusión social y la Diputación está muy sensibilizada con la atención que presta esta entidad religiosa a las familias sin recursos.
En la del arreglo de las parroquias, que dobla el importe, la sensibilidad del Gobierno de Tizón se centra en proteger el patrimonio religioso de la provincia que, por carecer de reconocido valor artístico-cultural o histórico, no pueden beneficiarse de las subvenciones de la Junta.
Mientras destina este año 313.000 euros a labores de caridad religiosa o de rehabilitación del patrimonio de la Iglesia, por ejemplo, el Gobierno de Tizón sigue rechazando la petición del Grupo Socialista de instaurar una partida presupuestaria de 500.000 euros para sufragar becas de comedor escolar, tras suprimir esas ayudas el Ejecutivo de Cospedal y convertirse España en el segundo país europeo con la tasa más alta de pobreza infantil.
Desde el PSOE se ha criticado a Tizón por sus "caprichos" en una época de crisis, como gastarse 300.000 euros en un "minizoo; 400.000 en un buque turístico para cruzar un pantano con dirección al yacimiento arqueológico "Ciudad de Vascos", dentro de un proyecto que costará en torno a 6 millones de euros; o 40.000 euros en calesas de época medio terminadas, mientras ha intentado cerrar el Centro de Alzheimer de Toledo, porque decía que era gravoso para la institución provincial y no era de su competencia, o no ha puesto en marcha ningún plan de empleo ni tampoco las citadas becas de comedor escolar.
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