El presidente de la Diputación de Toledo, Arturo García-Tizón, del PP, lleva gastado 120.000 euros en la adquisición de nuevos vehículos oficiales para la Diputación de Toledo, uno para su uso, otro para su equipo de Gobierno y dos, para los servicios generales de este organismo provincial.
El último vehículo que pretenden adquirir es uno de ocho plazas para el parque móvil provincial, por un importe máximo de 27.500 euros, aunque las tres primeras ofertas estudiadas no han convencido al equipo de Gobieerno y ha quedado desierta la primera convocatoria. No hay concurso público, al ser un contrato menor.
Este mismo año el Ejecutivo provincial de Arturo García-Tizón compró otros dos vehículos nuevos al mismo concensionario de Madrid, uno para los diputados provinciales del PP, que forman parte del equipo de Gobierno, y otro para los servicios generales, por un precio medio cercano a los 30.000 euros.
La compra de estos nuevos vehículos oficiales contrasta con la estrategia electoral que llevó a cabo el PP de Castilla-La Mancha en la oposición durante la anterior legislatura y que ha mantenido cuando ha llegado al poder de culpar al entonces Gobierno regional socialista de despilfarrar dinero público con la compra de vehículos oficiales, que para la derecha sobraban por todos los sitios.
Una táctica electoral que no ha impedido tanto al Gobierno de Cospedal como al de Tizón encontrar crédito suficiente en sus presupuestos para renovar sus respectivas flotas de vehículos oficiales.
Así, recién llegado a la Presidencia de la Diputación en 2011, una de las primeras medidas de Tizón fue cambiar de coche oficial porque el que disponía, herencia recibida de los socialistas, era viejo (seis años de antigüedad), tenía muchos kilómetros (246.000 kilómetros) y no reunía las condiciones adecuadas de seguridad activa y pasiva para sus desplazamientos oficial
No hay comentarios:
Publicar un comentario